El Internet de las cosas (IoT) y su influencia en la visibilidad de la cadena de suministro

Gartner1 prevé que, en 2020, la mayoría de los proyectos empresariales incorporaran algún elemento del IoT. A finales de la década habrá unos 26 000 millones de dispositivos inteligentes conectados a Internet, que generarán aproximadamente 300 000 millones de dólares. Según Gartner, al multiplicarse por 30 el número de dispositivos físicos conectados a Internet, «las cadenas de suministros experimentarán una enorme evolución en su funcionamiento».

Las empresas internacionales reconocen el papel transformador del IoT, especialmente en los sectores minorista, de fabricación y servicios. La mayoría de las soluciones implantadas se centran en identificar, localizar y controlar el estado de los activos. Según Forrester, entre el 58 % y el 77 % de las empresas encuestadas consideran que la función principal de las soluciones IoT es tener localizados los artículos, los contenedores y el personal. Algunos servicios de correos utilizan buzones inteligentes en zonas remotas para ver si están vacías y ahorrarse el viaje de recogida. Los productos farmacéuticos que deben permanecer a una determinada temperatura se monitorizan con sensores para garantizar su buen estado cuando salen del almacén. Los datos de estos sensores se pueden integrar en sistemas de información empresarial para proporcionar una solución de inteligencia de negocio eficaz.

En la actualidad, las empresas minoristas buscan combinar la presencia online con las tiendas físicas, por lo que recopilar y visibilizar los datos en puntos clave de la cadena de suministro les permite mejorar la experiencia del cliente y optimizar su capacidad de respuesta. Un palé cargado en un camión, por ejemplo, puede transmitir información sobre los productos, tallas y modelos, e incluso sobre la temperatura o la humedad de los artículos transportados. Se pueden utilizar sensores para localizar productos y personal en almacenes de gran tamaño, o incluso para calcular la hora de llegada de las mercancías. Con la captura de datos automática se obtiene visibilidad del stock en tiempo real y se evitan los errores humanos y los recuentos manuales.

Gestionar la incertidumbre

La gestión de los procesos de la cadena de suministro no está exenta de incertidumbre debido a la dispersión geográfica de sus integrantes. La tramitación de los pedidos puede retrasarse por múltiples factores que son difíciles de prever y controlar. El tráfico es una de las causas más habituales de estos retrasos y de la escasez de existencias. Con soluciones IoT que incorporen sensores se puede controlar la localización y la velocidad de los vehículos y emitir alertas sobre el estado de los productos. 

En el caso de los productos perecederos, es fundamental para su conservación que se mantengan a una temperatura estable. Las verduras frescas pueden durar una semana si se conservan a una temperatura constante, pero si la temperatura aumenta durante unas horas se pone en riesgo su conservación. Según datos de la FAO, cada año se echa a perder una tercera parte de los alimentos durante el transporte.  El IoT con tecnología de sensores conectados puede minimizar este desaprovechamiento. Al facilitar el intercambio de información importante en tiempo real, favorece la visibilidad de la cadena de suministro y reduce las interrupciones de la actividad. 

Otra variable importante y difícil de gestionar en la cadena de suministro es el inventario. Prever la demanda con exactitud no es fácil y los niveles de stock pueden verse afectados negativamente por muchos factores externos. Las modas repentinas propician los picos de demanda, y un invierno con temperaturas altas puede hacer que los stocks de ropa de abrigo no tengan salida.

Ahí es donde son útiles los dispositivos inteligentes, en la medida que son capaces de controlar y gestionar muchas más variables. Por ejemplo, si el stock es bajo, una solución de gestión en punto de venta puede proporcionar información actualizada en tiempo real y facilitar la reposición de las estanterías. Gracias a la monitorización de los equipos se obtiene información de mantenimiento predictiva, que avisa a los ingenieros de las posibles averías y evita el elevado coste de las interrupciones.

Selección de la tecnología

De todos modos, estas tecnologías también plantean algunos retos. Para implantar soluciones IoT integrales se deben estudiar diferentes elementos técnicos, tales como infraestructuras de red, dispositivos, aplicaciones, plataformas, soluciones de seguridad y servicios de integración.  

Las diferentes tecnologías de sensores plantean distintos tipos de restricciones. Por ejemplo, las redes GSM suelen consumir mucha batería, por lo que para las entregas a larga distancia sería más recomendable conectar los dispositivos de seguimiento a la batería del vehículo. En cambio, para los productos en almacenes o en tránsito, se pueden emplear sensores de bajo consumo que transmitan los datos a través de redes móviles.

La seguridad es otro factor importante. Es fundamental que la información no caiga en manos de intrusos o hackers. Los sensores solo deberían enviar información muy concreta en entornos de nube privados y seguros.

A pesar del aumento del uso de Internet, la presencia del IoT en la cadena de suministro de momento es solo anecdótica, pero no tardará en extenderse. La obtención de información y la monitorización en tiempo real facilitarán la gestión de los recursos y la toma de decisiones con el menor coste posible. Puede que «IoT» solo sea una moda o quizás, al igual que ha ocurrido con la colaboración, ha llegado para quedarse.


Gartner Says the Internet of Things Installed Based Will Grow to 26 Billion Units By 2020, Gartner, 2013
Forrester / Zebra - Internet-Of-Things Solution Deployment Gains Momentum Among Firms Globally. 2014

El Internet de las cosas (IoT) y su influencia en la visibilidad de la cadena de suministro